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¿Patriota, Chauvinista, Hipócrita o Desentendido?


Patriota, Chauvinista, Hipócrita o Desentendido?

Definiciones según el Gran diccionario enciclopédico visual:

  1. Patriota: Persona que tiene amor por su patria y procura todo su bien.
  2. Patriotismo: Amor por la patria.
  3. Patriotería: Patriotismo exagerado / Chauvinismo.
  4. Chauvinismo: Patrioterismo fanático con desprecio para los extranjeros.
  5. Nacionalismo: Apego a la propia nación ll Doctrina que exalta la personalidad nacional.

Definiciones según el pequeño Rius ilustrado:

  1. Patriota: Los patrioteros aman a la patria cuando les deja dinero.
  2. Nacionalismo: El buen nacionalismo es querer a México a pesar de los mexicanos.
  3. México: estupendo país, lastima que este lleno de mexicanos.

 
El tema del nacionalismo y/o patriotismo es bastante extenso y usualmente se tocan fibras bastante sensibles para una gran cantidad de personas que se autodenominan “patriotas” pero que al mismo tiempo carecen de la capacidad para explicar en pocas (o muchas) palabras aquel concepto que defienden a capa y espada.

En el caso de México con el 15 de septiembre a cuestas y con la celebración del bicentenario de la independencia de México se presenta un fenómeno que es muy interesante y a la vez muy triste de presenciar ya que a o largo y ancho de la republica mexicana la gente se junta en espacios públicos para festejar una fecha que es importante, no solo para México, sino para cualquier nación alrededor del mundo; lo triste de esta conmemoración es la actitud que exhibe la muchedumbre en este festejo en especifico. Se organizan fiestas, cantan al son del mariachi o de la banda, comen antojitos típicos de cada región, pozole, mole o tacos, se visten de charros, chinas poblanas o adelitas, beben tequila, mezcal, pulque o incluso agua de jamaica u horchata, pero dejan de lado y de manera muy olvidada el origen y significado de estas festividades.

No digo que celebrar este mal o sea antipatriótico, lo que es realmente antipatriótico (por no decir que es una pena) es que el pueblo mexicano haga gala de una ignorancia y de un desprecio por su propia historia que solo puede compararse con la estupidez de ciertas millonarias gringas (si pensaron en Paris Hilton le atinaron).

yolanda mexicana
¡Ajua! ¡¡Si señor!! Nada en el mundo como nuestras bellas y rudas mexicanas.

 

Sinceramente no puedo entender como el padre/madre de familia promedio en México este mas dispuesto a gastar una muy buena cantidad de su quincena en tequila y refresco de toronja, los ingredientes del pozole y las banderitas tricolor hechas en una maquiladora de China, que invertir este mismo dinero en buscar y comprar un buen libro de historia para que sus hijos hagan la tarea en vez de utilizar las biografías y monografías “Sun-rise” que venden a peso en la papelería de la esquina; los métodos más modernos sugieren visitar wikipedia (fabulosa fuente de ignorancia) o el fantástico pero generalizado Encarta.

Es realmente increíble escuchar al mexicano promedio quejarse, insultar y burlarse del gringo que ocupa sus tardes en el maravilloso deporte de matar indocumentados que cruzan la frontera, pero que al mismo tiempo tiene planeado irse de mojado para la próxima navidad; de igual modo es casi indignante percatarse que la población en general tiene mas presente la primera transmisión de “María la del barrio” en la televisión mexicana que el significado histórico del 5 de febrero o sepan mas de la vida de una cubana cabaretera con diferentes trastornos psiquiátricos (me refiero a Niurka, no a Cristina), que de la vida de Zapata o Nezahualcóyotl, es mas, reto al lector de este escrito a que en este momento recite uno de los mas famosos poemas de este rey-poeta azteca (pista: revisa cualquier billete de $100 pesos).

El ser patriota no debe radicar en la cantidad o calidad de las fiestas que se organicen en determinada fecha del año, es un asunto que tiene que ver mas con la identidad que uno tenga como habitante de determinada región en particular. Tomemos como ejemplo a los pueblos africanos, los cuales sabemos son los mas sufridos y marginados de todo el mundo, han sido dominados y esclavizados por potencias europeas como Inglaterra, Holanda o Francia, han estado peleando guerras contra otras naciones o contra ellos mismos en guerras civiles desde hace ya mucho tiempo y sinceramente no se les juzgaría negativamente si entre tanto conflicto hubiesen perdido su identidad nacional y adoptaran costumbres de sus conquistadores, pero milagrosamente mantiene una integridad estructural en su concepto patrio, sintiéndose orgullosos por sus tradiciones, creencias y forma de ser, presumiéndolo ante los ojos del mundo cada que tienen la oportunidad y dejando claro que las derrotas pasadas no tienen por que determinar su presente o su futuro.

Incluso hace poco con este show de las olimpiadas en Beijing (Pekín pa´ los cuates) se dejo muy claro que el pueblo chino se siente realmente orgulloso de ser lo que son y de los que han logrado, mostrando una cara totalmente nueva ante el mundo y dejando boquiabiertos a mas de una nación entera. Los chinos han logrado lo que muy pocos o ningún otro país por sus propios medios podría haber hecho demostrando un nacionalismo sin precedentes que no solo se vio reflejado por la opulencia y adelanto tecnológico que ha logrado esta nación comunista, sino también por el amor a su bagaje cultural.

Analicemos ahora el nacionalismo gringo, el cual me resulta bastante penoso ya que no se fundamenta en el respeto o el orgullo hacia sus símbolos (y ni hablar de su cultura o tradiciones, ya que no tienen ninguna de las dos), más bien es un nacionalismo sustentado en un lavado cerebral con el cual se han inventado héroes y mitificado victorias, inventándose una identidad que se mantiene a flote solamente gracias a sus logros y por el poderío (económico, militar, deportivo y tecnológico) que abandera cada una de sus acciones, y que nos guste o no, ha servido para subsanar esa falta de pasado cultural.

Y así se puede seguir buscando, definiendo y redefiniendo conceptos con toda la seriedad del mundo que emana de los diccionarios, enciclopedias y demás obras dedicadas a la comprensión del lenguaje o con el tono satírico que el buen Eduardo del Río nos proporciona en sus libros, pero la cosa sigue igual mientras que estas definiciones no encuentren un eco y validación real en el día a día de la sociedad, dejando la hipocresía de lado y en verdad tomando conciencia de las acciones de uno como habitante de una nación tan rica y digna de admiración como lo es México, empezando por las cosas pequeñas como lo es el leer un libro de un autor mexicano o valorar aquellos que nos define como mexicanos y que nos diferencia de cualquier otro habitante de cualquier otra nación en este vasto y tan heterogéneo planeta.